Una muela caliza que parece un castillo natural: así es la Mola de Segart, la cima más fotogénica del entorno inmediato de la villa. Su plataforma somital, a 565 metros, regala una panorámica completa de 360 grados.
La ruta parte de Segart, un pueblecito de 150 habitantes encajado bajo el Garbí, a 20 minutos en coche de Calma Villa. Hay una versión corta de 5 km y una circular larga de 7,6 km, ambas con 350-400 m de desnivel y algún tramo final de trepada fácil por escalones de roca que a los niños andarines (a partir de 5-6 años) les encanta.
Desde la cima, la recompensa: la Albufera y Valencia al sur, Sagunto y el Mediterráneo al este, el Garbí enfrente y, en días limpios, el Penyagolosa y el Montgó cerrando el horizonte. No es casualidad que sus atardeceres sean de los más fotografiados de la Sierra Calderona.
Aparca en las últimas casas de Segart. Lleva mucha agua y protección solar (es una ruta soleada), calzado de montaña para la bajada de tierra suelta, y evita las horas centrales en verano. Al volver, la terraza del bar-restaurante L'Olivera de Segart es el mejor final posible.
Entre 2,5 y 3,5 horas ida y vuelta según la variante elegida y el ritmo. La versión corta son unas 2,5 horas.
Sí para niños acostumbrados a caminar (desde 5-6 años). No es apta para carritos y en la cima hay cortados: siempre de la mano.
En las últimas casas de Segart, junto al inicio señalizado de la senda.
Imagen: Foto: Pedro José Ponce Asensio, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
Calma Villa: chalet de lujo con jacuzzi climatizado y piscina privada para 12 personas, en plena Sierra Calderona y a 20 minutos del mar.
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